Vida Religiosa

Vivo en un monasterio,

empiezo a amar la vida religiosa y su fin
comprendiendo las renuncias
para hacer un camino y las observancias
cumplir.

Sin ellas claro que no podría acercarme,
el interno mundo que tengo,
todo lo que traigo en mi.
Anhelante de silencio,
de recogimiento, de oración
y de quieto querer vivir.
Algunas maneras de entrar en mi.

Entendiendo que mi lugar lo encuentro junto a ti.
Que de renuncias la relación se ha de constituir.
Al parecer que con ello nuevas noticias se han de descubrir.

Alegría en el ofrecimiento a ti
 que cada inversión asume,
el desgaste en alguna proporción.

Vivo en un monasterio


Comentarios

Entradas populares