A la aurora
Me desperté a la aurora,
para decir a viva voz:
Este es el señor,
este es nuestro Dios.
Ha hecho y ha dado,
cosas y gracias que
difícilmente había yo soñado.
He convertido mi esclavitud
en libertad.
Mi silencio, encuentro su voz.
Mis sentimiento en camino
y en don.
Y lo que es aún de mayor clamor,
con la promesa de que es Dios,
me dice suavemente que para mi es amor.
Convertiré la tristeza a un gozo mayor,
mas para vivir esta vida he de ser mi clamor,
prenderme en fuego interior,
para poder dar testimonio del amor.
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